People change. Feelings change. It doesn't mean that the love once shared wasn't true and real. It simply just means that sometimes when people grow, they grow apart.

19 de noviembre de 2011

Parece mentira que fueras tú.

Sé que no soy, ni mucho menos, la mejor novia del mundo. No soy ni la más perfecta, ni la más atenta, ni la más guapa, aunque tú me digas que soy preciosa y la más bonita de todas... Sé que no soy ninguna de esas cosas y que no las seré nunca, pero a pesar de mis innumerables defectos, lo único que te puedo asegurar con todo mi alma y mi corazón, es que te quiero más que a nada. Te quiero como no he querido a nadie nunca.

Antes yo, era la típica chica que pasaba de todos y de todas, había días en los que pensaba que no había nada que valiese la pena en esta vida, no me importaba nada en absoluto, y sobre todo, no era capaz, ni me veía capaz, de querer de verdad nunca a nadie, era algo que estaba totalmente fuera de mi alcance.

Llegó un punto en el que no quería estar con nadie, "¿Para qué?" me preguntaba cada vez que lo pensaba, lo único que quería era ser libre, hacer lo que me diese la gana en el momento que a mí, me diese la gana, no depender, nunca jamás, emocionalmente de alguien, más o menos lo que viene a ser, estar sin ataduras.

Pero ya ves, las ideas cambian demasiado. Porque un día te conocí, "Es mono y simpático" pensé, sin llegar a pensar por un momento que tú, justamente tú, fueses la única persona en este planeta que pudiese cambiar esa forma tan absurda de pensar.

Hay momentos en los que una parte de mí lo piensa "¿Pero qué me ha pasado? ¿Dónde está esa absurda libertad que sentía cada segundo que pasaba?" Pero la otra parte, más grande y más fuerte, sabe perfectamente que no sería capaz de vivir sin tu sonrisa, esa sonrisa que tienes a todas horas; sin tus boberias, que provocan que no pare de reirme ni un segundo; o sin tus maravillosos y perfectos besos y abrazos.

Y es que en cierto modo, me da igual, me da exactamente igual estar o no atada a alguien. Me da igual mientras sea contigo y nada más que contigo.

11 de noviembre de 2011

∞

Nunca dejaré de ser como soy, jamás dejaré de reirme por cosas realmente absurdas, ni dejaré de cantar como una loca en el lugar en donde esté. Así es como soy, joven. Soy joven. Estoy en época de cometer locuras, de equivocarme, levantarme y volverme a equivocar, de enamorarme, de revolucionarme...
No hay llantos ni lamentos, queda prohibido rotundamente, solo está permitido ser libre y feliz como nunca. Vamos, solo se es joven una vez en la vida, no podemos desperdiciarlo.
Pero no te creas que todo esto viene nada más que de uno mismo, también están ellas, esas chicas que te comprenden y apoyan siempre, aquellas con las que haces todas las locuras que te puedas imaginar, porque sí, no son amigas, son más que eso, son hermanas.
Pero falta un detalle importante, quizá uno de los más importantes, él. Él sostiene esa sonrisa que se te forma cada viernes nada más verle, cuando te enteras de que dice que siempre le has parecido guapa, cuando te dice cualquier cosa por mínima que sea. Él ese chico con el que siempre habias soñado, al que conociste sin imaginarte lo importante que sería para ti algún día. Él es esa persona con la que naciste conectada. Él es el único con el que quieres pasar el resto de tu vida a su lado.



4 de noviembre de 2011

Te necesito

No puedo soportar la idea de que no te vaya a ver en mucho tiempo. Ya hasta verte solo una hora a la semana es poco para mi, mi estado de ánimo cambia de estar en lo más alto a estar en lo más bajo, ¿qué voy a hacer sin verte tanto tiempo? ¿Qué voy a hacer sin ti?
Soy capaz de cualquier cosa, de salir a la calle aunque llueva a cántaros por pasar una tarde a tu lado, de mentir por estar contigo, de ser la niña más educada del mundo ante ti, de ir a cualquier lugar en donde estés con el mayor catarro con el que se pueda topar nadie, poniendo mi mejor sonrisa al verte... Supongo que todo esto significa que no puedo vivir sin ti, que te has hecho un gran hueco en mi vida que nadie en este mundo podría llenar jamás, bueno aunque, ¿qué pretendia después de tanto tiempo?
Me da igual lo que piensen, digan o comenten, por una vez en mi vida tengo las cosas claras, lucho por algo que quiero y que no quiero dejar escapar. Porque una cosa tengo clara, si no comparto mi vida contigo, no quiero compartirla con nadie.

28 de octubre de 2011

Me gustaría poder odiarte

Te odio con todo mi alma y mi corazón, no quiero verte, no quiero escucharte, no quiero mirarte... ¿Pero por qué me pasa esto a mí? Dame una razón, solo una para que te necesite tanto.
En cierto modo tengo miedo, te tengo miedo, porque no me gusta darme cuenta de lo que ocurre, no quiero admitir que te quiero.
Y es que estoy sola, sentada en el suelo entretenida sacando videos a todo el mundo, y alguien me interrumpe, ¿quién será? Eres tú. Te sientas al lado mio, tan cerca que casi puedo escuchar el sonido de tu respiración, cuando me sonries y me dices que te enseñe los videos. Y nos quedamos así, varios minutos uno al lado del otro cuando te miro, estás muy cerca, demasiado diría yo. No te hacerques tanto, no te me hacerques con tus ojos color  verde mirándome, ni con tu sonrisa de niño perfecto, deja un margen entre los dos por favor, no quiero caer en la tentación...
Ya no se ni que hacer cuando estas tú. ¿Te miro o no te miro? ¿Te sonrio o no te sonrio? ¿Te hablo o no te hablo? No se como comportarme cuando te veo aparecer. A veces ni me da tiempo a reaccionar, el corazón se me desboca y parece que no va a parar, y ahí es cuando sonrío tontamente porque eres tú, porque estas ahí. Está ahí ese chico, ese chico que el día en que lo conocí, ni me pude imaginar lo importante que sería algún día para mí.

21 de octubre de 2011

7 días

Viernes 21 de octubre
Hoy he salido con ellas para dar una vuelta por ahí como cada viernes. El día no prometía nada de especial por el momento, pero no veía la hora en que le pudiese ver a él.
Tenía ya tantas ganas de verle, que me daba la impresión de que el corazón se me pararía cuando lo tuviese frente a mí. Y derrepente vi a un chico de espaldas, "¿Ese es él?" pensé, alto, pelo corto rubio, gorra negra... Sin duda es él, le reconocería en cualquier parte y en cualquier lugar.

Y yo, con mi granizada de mora y limón entre las manos, me senté en unas escaleritas que había allí mientras, sin darme cuenta, él me estaba mirando con cara de "¿Me das un poco?". Por supuesto, ¿cómo le iba a decir que no?. Pero mientras se alejaba no me quitaba ojo de encima.
- Te quiero - me dijo guiñando el ojo mientras se iba con su skate.
Por favor, ¿cómo puedes decirme eso? ¿Como se te ocurre? Y lo más triste es que he tocado el cielo y tu ni siquiera eres consciente de que ha sido gracias a ti.
************************************************************************
Pero lamentablemente, nada dura eternamente. Son las 9 de la noche y te vas, te despides de todos con un beso volado, una sonrisa y una broma como es habitual. Ya te has ido. Y cuando me doy cuenta, tengo que esperar 7 días para volverte a ver, 7 días para que en mi mundo, vuelva a amanecer.

14 de octubre de 2011

Me miras y te miro

El amor duele. Las relaciones duelen. Por un motivo o por otro, suelen acabar, desvanecerse en cuestión de segundos, dejando una larga estela de recuerdos que te perseguirán eternamente. Y cuando eso ocurre, cuando tu corazón es roto en minúsculos pedazitos, dejamos de creer en todo, dejamos de tener esperanza en la vida, dejamos que nuestra mente nos convenza de que ya no hay ni un solo motivo que nos permita sonreír de nuevo, que nos permita volver a ser felices y a volver a tocar el cielo.
Pero no es así. Un día le conoces a él. "Es mono" piensas, "Es simpático". Una conversación esa misma noche acompañada de un "Encantado de conocerte". Y sin querer, así, que tu sonrisa fuese creciendo poco a poco.
Varios días después, vuelve a estar ahí, y te dedica una sonrisa al saludarte. Le miras, te mira y se quedan así, suspendidos en ese momento, en ese simple y perfecto momento en el que sin desearlo, piensas que es realmente encantador y maravilloso.
Mira por donde, dos días después está ahí de nuevo dedicandome su perfecta sonrisa al saludar, provocando un pequeño mariposeo en mi barriga, "Oh no, no puede ser, no puedo quererle de verdad, ¿o si?". Y esa gran pregunta es lo que me corroe por dentro. Porque mientras lo pienso, mientras pienso la respuesta correcta, aparece otra mirada, una cara de burla, una sonrisa, un guiño...
Y los días pasan y pasan. Hace ya tiempo que no le veo, que pienso en verle constantemente, ¿pero donde está? No aparece. Y por sorpresa, vuelve a aparecer, vuelvo a verle tan feliz como de costumbre, tan guapo y simpatico como es habitual. Y ahí me doy cuenta de que ha ocurrido, de que ya ha empezado, porque, ahí mismo, justo ahí, es cuando te das cuenta de que le quieres, de que tu mirada inevitablemente siempre está pendiente de él y de que cada gesto suyo es ya un motivo de tu sonrisa.
Y así pasa el tiempo, viendole de vez en cuando, recordando aquel verano en el que le conocí, el mejor verano de mi vida.
Lamentablemente, ya he llegado hasta este punto, hasta el punto en el que necesito verle para que mi felicidad despierte, para que mi sonrisa se mantenga durante un tiempo, ya he llegado hasta el punto de darme cuenta de que ya no hay vuelta atrás, que te quiero con cada uno de los pedazos de mi corazón y que no puedo borrarte de mi vida.
¿Pero que más da? A veces merece la pena correr riesgos, merece la pena equivocarse para volverse a levantar, puede que me esté equivocando contigo o puede que no, pero es que admitamoslo, eres la locura más grande que he cometido, mi locura más preciada.

30 de septiembre de 2011

Mi única tentación

¿Por qué lo haces? ¿Por qué te sientas a mi lado, me miras, sonries y te quedas así, sin apartar la vista ni un segundo y sin borrar de tu rostro la sonrisa? Casualmente, ¿es posible que tengas la necesidad de ser terriblemente encantador? Y es que ya no lo aguanto más, no aguanto darme cuenta de que cada dos minutos me estas mirando de esa manera que solo tu sabes, no aguanto más el saber que por muchas personas que te pidan un favor, yo siempre seré la primera a la que atenderás, pero sobre todo, por encima de todo lo existente en este universo, no soporto asumir que nunca paro de pensar en ti las 24 horas del día, como mi mundo ya gira entorno a ti debido a que solo te veo un día a la semana, y el resto de las 144 horas que paso sin ti estoy soñando como será el momento en el que nos encontremos de nuevo; la forma en la que cambia mi estado de ánimo con tan solo una mueca tuya, porque sí, no soy capaz de creer que sea tan absurdamente cobarde como para no poder decirte "Siempre he recordado, recuerdo y recordaré el día en el que te conocí, aquel día en el que tú me hiciste sonreir y aquel día en el que me di cuenta de que eras tremendamente encantador. Porque, ¿a qué no sabes que te quiero desde hace exactamente 2 meses, 10 días y 50 segundos?